
¿De verdad que no tenemos tiempo para leer...?
¿Ya no te concentras como antes cuando abres un libro?
Es curioso
Hay días en los que no encontramos ni veinte minutos para abrir un libro,
pero sí para ver tres episodios seguidos de alguna serie de Netflix,
para revisar notificaciones
o para perdernos en el scroll infinito de nuestro móvil.
No es una crítica.
A mí me ha pasado muchas veces.
Y siempre me repetía lo mismo:
«No tengo tiempo»
«No me logro concentrar»
y luego ese runrún de haber gastado horas en distracciones...
Hasta que empiezas a sospechar que quizá no era una cuestión de falta de tiempo…
O de comprobar ese momento concreto —y que casi ningún lector admite en voz alta—, en el que...
te sientas y abres tu libro,
lees unas páginas...
y pronto miramos cuánto queda.
No porque el libro sea malo,
sino porque nuestra cabeza ya no está entrenada para estar quieta,
para concentrarse en lo importante...
La lectura en estos tiempos exige mucho más por nuestra parte dada la multitud de distracciones y nuevos estímulos que nos rodean.
Y es necesario tener claras nuestras prioridades cuando miles de empresas luchan por conseguir nuestra atención...
Por eso, en esta guía te voy a hablar de...
— A qué me refiero con el «Efecto Ikea» y su importancia en la lectura.
— Por qué tenemos esa sensación de olvidar lo que hemos leído.
— Cuáles son las distracciones más comunes que nos quitan de leer y cómo evitarlas.
— Por qué un libro es mejor que un ®Lorazepam cuando nos vamos a la cama.
— Qué es la falacia del coste hundido en la lectura.
— Qué nos puede enseñar La Odisea de Homero para eliminar las distracciones.
— Lo malo de hacer listas interminables de libros.
— Por qué la «ilusión de la fluidez» en la lectura te está frenando para leer bien
— 4 tips o trucos sencillísimos para que se quede en tu memoria lo que estás leyendo.
15 recomendaciones para mejorar (y mucho)
tu hábito de lectura (aunque lo hayas perdido)